Recital de Romances

Foto: Jesus Formigo.

         ROMANCES DE TRADICIÓN ORAL

Luis Díaz Viana

El amor que el salmantino y artesano de la música popular siente por éste género tan intemporal, deja claro que el romancero constituye un fenómeno importantísimo de nuestra cultura. De hecho, ha sido considerado por algunos autores como la "columna vertebral" de la literatura hispánica o árbol" de muchas y frondosas ramas a cuyo abrigo nació la mejor poesía en castellano. Un árbol, sin duda, bajo el que aún resulta posible cobijarse y entonar las más viejas o nuevas canciones, pues sigue estando ahí, firmemente plantado entre nosotros.

Gabriel Calvo, considerado gran revitalizador y uno de los mayores divulgadores del género, recupera un ramillete de tesoros sonoros que evidencia, que si trascendente ha sido la labor de recopilación y estudio de los romances, trascendente ha sido su revitalización estética, ya que ambas actividades, lejos de estar distanciadas, han ido a menudo en paralelo y dándose la mano cuando la moda artística así lo propiciaba.

 

 

      

       EL ROMANCERO DE  GABRIEL CALVO

 Antonio Colinas

Antonio Colinas. poeta y escritor (Premio Nacional de Literatura o Premio de las Artes de Castilla y León), prologó mi disco CUENTOS QUE SE CUENTAN Y SE CANTAN bajo el título de VIVIFICAR LA TRADICIÓN, IR MÁS ALLÁ.

Todavía es hoy el Romancero tradicional una de nuestras fuentes vivas de arte y de vida, un manantial del que extraer frutos innumerables. En éstos, lo popular y la sabiduría, historia y anécdota, humor y amor, la belleza y la palabra desnuda, resisten la dura prueba del paso del tiempo. Difícil, por ello, emprender la tarea que Gabriel Calvo ha llevado a cabo con tan felices como nuevos resultados: renovar esa tradición por medio de la música y de la plabra. En el caso concreto de este disco, no sólo poniendo a dialogar su vigorosa voz con la palabra inspirada del juglar anónimo sini aportando ahora una rica instrumentación que saca al romance de los cauces más usuales para enriquecerlo de manera sobresaliente.
 
La tarea de este proyecto sólo se puede abordar cuando el cantante posee de gracia unas condiciones naturales y una sensibilidad inusual, sino que -partiendo de unas raíces telúricas que posee como un don-, vivifica palabras y músicas gracias a ese abrirse a un nuevo reto. Gabriel Calvo tiene ya músicas creadas e interpretadas, otros discos editados. Ahora. ha dado un paso más allá: ha creado una nueva atmósfera vivificadora y fértil para los temas de siempre. La música da vida nueva a lo que siempre estuvo vivo; pero aún era, es, necesario revivificarlo, y de manera inspirada.

Gracias a este don que el artísta posee, la música recrea y enciende a quien escucha, y la palabra vuelve a ser, como Antonio Machado quería, palabra en el tiempo. Es decir, palabra que no pasa. Ahora, además, encendida por la melodía, ardida en la voz generosa: en un tiempo que afervora y no se extingue.