RTVE. RNE. PROGRAMA -SIN ATAJOS- GABRIEL CALVO “JUGLARES POR EL CAMINO”

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram

27 de Enero.

JUGLARES POR EL CAMINO. El programa de RTVE. RNE  SIN ATAJOS dedicó el programa al Trovador y Juglar Gabriel Calvo

 EL JUGLAR. Cuento dedicado a Gabriel calvo, escrito por Hernán (Morgenstern)

Hacía años que el juglar no regresaba a su Salamanca natal. Con la música, había recorrido los lugares más insospechados de la España escondida, entre pueblos y caminos, que lo llevaban de un sitio a otro, sin un plan establecido, excepto, por lo que le indicaba el corazón y su guitarra. Algunas veces iba a pie, otras, se subía en un carro tirado por animales, o si tenía suerte, se colaba en un tren, que escupía humo negro desde la locomotora. Dormía donde podía, o donde lo invitaban, después de cantar hermosos romances.

El juglar, nunca aceptaba dinero por su música. Si le pagaban con una comida, o con una cama, ya se daba por bien pagado, pero su música, también lo había hecho pasar, alguna que otra noche en un cuartelillo, y no por que las letras de los romances, fueran del agrado de la autoridad.

A medida que las murallas de Ávila, iban quedando más lejos, y la plaza Mayor de Salamanca, más cerca, el cancionero salmantino, le subía por la venas.

Casi de madrugada, se sentó en la escalinata de la Universidad, se tapó los ojos con el sombrero de ala ancha, y durmió hasta que los primeros ruidos de la mañana, lo despertaron. Se levantó, dejó el sombrero en el suelo con un cartel que rezaba: “no acepto dinero. Gracias”, y se puso a cantar.

Mientras un grupo de estudiantes lo rodeaba, un hombre mayor de barba blanca, y con una cartera de cuero en la mano, preguntó qué estaba ocurriendo. Los alumnos le dejaron paso, y mientras el juglar recitaba: “Por las calles de mi pueblo, me encontraréis…” el hombre, clavó la vista en el pequeño cartel. Después de los aplausos, y de que los estudiantes fueran engullidos por la puerta de la casa de estudios, el hombre le preguntó por qué no cobraba por cantar. El juglar lo miró a través de unas pequeñas gafas redondas, y le respondió que lo suyo no era un negocio, que era arte, y que por el arte, no se pude cobrar

– Pues yo cobro por hablar y por escribir

– Cada uno con los suyo, sonrió el juglar, mientras guardaba la guitarra, y se embutía el sombrero en la cabeza.

– Al menos déjeme invitarle a beber algo. El juglar siguió al hombre de barba blanca por el claustro de la universidad, y por detrás le dijo, – Me llamo Gabriel Calvo.

Antes de entrar en su despacho, el hombre se giró, extendió la mano, y le dijo: – Miguel… Miguel de Unamuno

Deja un comentario

Gabriel Calvo...

Trovador, Juglar y Bululú dedicado a la divulgación del romancero tradicional español. En su amplia discografía han colaborado creadores, músicos e intelectuales como: Los Sabandeños, Joaquín Díaz, Jorge Drexler, Kepa Junkera, Víctor Manuel, Marina Rossell, Antonio Colinas…

La Ruta del Bululú

Espectáculos

Vídeo destacado

Ir arriba
X